Consiste en un proceso de cuatro componentes principales: a) Especificar mediante parámetros mensurables, el grado aceptable y alcanzable de satisfacción de la visita y de utilización de un recurso, b) Realizar un análisis entre las condiciones existentes y aquellas que se definen como aceptables, c) Identificar las acciones de manejo necesarias para alcanzar esas condiciones y, d) Monitorear y evaluar la efectividad del manejo.