el turismo necesita para operar de una infraestructura propia y ajena a él (interna y externa) consistente en los sistemas de transporte, comunicación, provisión de energía, agua potable y drenajes. La infraestructura vincula entre sí los asentamientos humanos y resuelve las necesidades internas de los mismos, a fin de permitir la circulación de personas, mercaderías, fluidos, energía y noticias (red de carreteras, gas, pluvial, primeros auxilios, etc.) (adaptada entre APN 2001 Y Boullón 1991)