persona que se desplaza temporalmente fuera de su lugar de residencia para uso y disfrute de las áreas protegidas durante uno o más días utilizando los servicios de prestadores turísticos o realizando sus actividades de manera independiente. Actúa de un modo ambientalmente ético no sólo bajo presión, sino también cuando se encuentra sólo. Su comportamiento no responde a motivaciones externas, sino a sus propios valores de relación con el medio (Guasp 2009)