es la herramienta diseñada para captar, generar, movilizar y/o transferir recursos que financian la conservación del patrimonio natural y cultural a través de diferentes programas. Además son instrumentos que permiten la transferencia de tecnología y la generación de capacidad para la gestión financiera. La identificación y la selección de mecanismos de financiamiento representan un aspecto crucial para mantener e incrementar los ingresos provenientes de fuentes existentes y/o establecer nuevas alternativas de recursos con el fin de hacer frente a las brechas financieras y contribuir a la sostenibilidad financiera de las APs (adaptado de Flores et al. 2008). Ejemplos son cobro por entradas, concesiones, creación de tasas e impuestos, fondos ambientales, etc